Casco para suicidios limpios
Viernes, marzo 23rd, 2012Suicidarse sin una planificación previa es un acto irresponsable y egoísta; hay que pensar en los que se quedan aquí, los que tienen que despegar los sesos de la pared susurrando el magnánimo “con lo bueno que era”. No era bueno: te hace limpiar sus restos, y la sangre es difícil de quitar, por no hablar de un diente bien clavado en la pared, que requiere de tenazas y mucho ánimo. Las orejas dan menos trabajo porque no se suelen adherir, pero, eso sí, dan repelús del malo.
El casco para suicidios limpios de Sebastian Erraruriz consigue que todo el estropicio quede concentrado en un solo lugar: el casco. La limpieza de la cabeza se limita a decidir si va en el contenedor de plásticos o de orgánicos. Eso es pensar en los demás. Eso es ser solidario, claro que sí.





