Por qué la rotación de Venus es diferente a la de los demás planetas?
Ya hablé sobre cuál era la peculiaridad de Venus, su rotación sobre sí mismo, pero en esta entrada hablaremos del porqué es contraria al resto de los demás. Esa anormalidad se puede explicar, pero lo que no se sabe a ciencia cierta, es qué la provocó, por lo que también nos basamos en hipótesis para aclararlo.
El movimiento inverso, en el cual el Sol saldría de Oeste a Este si estuviéramos observando un amanecer en Venus, se explica debido a la inclinación de su eje, que es de 177 grados respecto al eje del plano de la eclíptica.
La eclíptica es el disco imaginario que hay alrededor del Sol, y sobre el cuál giran los planetas, pero algunos lo hacen con más desfase que otros. La Tierra, por ejemplo, tiene unos 23 grados de diferencia y es lo que causa en nuestro planeta las estaciones como la primavera o el otoño.
Sin embargo, Venus tiene el record de inclinación, ya que con sus 177 grados, está literalmente patas arriba.
Lo que no se sabe, es porqué Venus tiene esa extremada inclinación y ya nos adentramos en el campo de las hipótesis. Desde que un planeta o cuerpo celeste hubiese chocado cuando Venus se encontraba en plena fase de formación (desajustado el eje rotatorio), hasta que el movimiento del magma interno y externo del planeta lo desajustase, ya que dicho magma contiene metales que podrían cambiar el
magnetismo y producir variaciones del eje.
Recientemente, astrónomos franceses han planteado otra hipótesis en la cuál culpan de esta extraña rotación a la densa atmósfera, que ha sido capaz de frenar la rotación del planeta e incluso haber forzado el cambio de dirección hacia el lado inverso.
Pero Alexandre Correla y Jacques Laskar del “Astronomie et Systemes Dynamiques”, Paris, se replantearon el problema desde el principio. “Nos fijamos en los puntos críticos de las ecuaciones tal y como lo haría un matemático”, declaró Laskar.
Haciendo cálculos, se tomaron en cuenta todas las fuerzas que intervienen en Venus, tales como la fricción entre el núcleo y el manto del planeta, el calentamiento de su densa atmósfera debido al sol y el efecto periódico, semejante a las mareas, que ejerce el campo gravitatorio del sol sobre esa atmósfera. Lasker descubrió que todas estas cosas pueden llegar a ser suficientes para lograr tal hazaña.
Como ven, no hay nada claro al respecto. Incluso los astrónomos franceses han asegurado que el comportamiento de Venus es el más natural de un planeta: rotar de este a oeste. El resto de los planetas de nuestro sistema solar giran de oeste a este, con la única particularidad de Urano que está muy inclinado.






